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El analfabetismo funcional * entre la población adulta de América Latina

Pese al aumento de la cobertura del sistema educativo durante las últimas décadas, el analfabetismo
y el analfabetismo funcional siguen siendo problemas relevantes y urgentes para la cohesión de las sociedades latinoamericanas.

En este documento se analiza la presencia de población con educación incipiente o nula (la población que sólo completó hasta tres años de educación formal) entre quienes tienen 15 años o más y se estiman los logros alcanzados por los países de la región comparando la incidencia actual del analfabetismo funcional entre la población joven con su decrecimiento intergeneracional. Los resultados se presentan para trece países de la región y se desagregan por área urbano – rural.

Entre los países considerados, Guatemala es el que presenta la situación más crítica con más de la mitad de su población de 15 años o más sin educación o con escolarización escasa. En esta situación se encuentran aproximadamente un tercio de la población de El Salvador, Nicaragua y Honduras, la cuarta parte de la población de Brasil y de Bolivia y un 20 % de la población de México, Perú y Paraguay. Costa Rica y los países del cono sur -Argentina, Chile y Uruguay- presentan las situaciones más favorables.

Las probabilidades de la población de 15 años o más en las áreas rurales de tener un nivel educativo extremadamente bajo son por lo menos dos veces mayores a las que presenta la población urbana. De manera que la mitad o más de la población rural de 15 años o más en los países centroamericanos –a excepción de Costa Rica- y en Brasil es analfabeta o analfabeta funcional. Perú, Bolivia y Chile- son los que tienen brechas geográficas más pronunciadas con un porcentaje de población rural con educación escasa que triplica con creces al de la población urbana.

El decrecimiento de la presencia de población funcionalmente analfabeta es un indicador del esfuerzo realizado en las últimas décadas en estos países tanto por lograr universalizar la educación básica entre la población en edad escolar como por las políticas orientadas a la de educación de adultos.

Gráfico 1


Gráfico 2: Porcentaje de población con educación incipiente
o nula por grupos de edad. Años 2000/3
Gráfico 2

El gráfico 2 permite observar la tendencia a la disminución del analfabetismo funcional a medida que desciende la edad. En las áreas urbanas se advierte una enorme concentración del fenómeno entre la población de 50 años o más y una disminución muy pronunciada de la incidencia ya en el grupo que tiene entre 35 y 49 años. En cambio, en las áreas rurales la ampliación de la cobertura del sistema educativo se produjo de forma mucho más gradual y por lo tanto las disparidades entre los grupos de edad son menos pronunciadas.

El gráfico presenta además una tabla con dos indicadores, uno de la situación inicial: el porcentaje de población con educación incipiente o nula en el grupo que tiene 50 años o más y otro del recorrido: la variación porcentual entre el grupo de 50 años o más y el de los jóvenes que tienen entre 15 y 24 años.

El decrecimiento intergeneracional del analfabetismo funcional fue muy significativo en todos los países de la región. Las variaciones porcentuales entre los grupos extremos de edad fueron mayores en las áreas urbanas que en las rurales donde aun entre los más jóvenes la presencia de analfabetos funcionales sigue siendo significativa.

Se observa una tendencia a que los países que partieron de situaciones más favorables, es decir aquellos en los que la población de mayor edad presenta porcentajes más bajos de analfabetos funcionales, sean también los que lograron los menores niveles de incidencia del fenómeno entre los jóvenes. Los casos extremos los representan Chile donde el 24% de los que tienen 50 años y más son analfabetos funcionales y sólo el 1,2% de los de 15 a 24 años lo que implica una variación relativa del -95% y Guatemala donde estos valores alcanzan al 79% de los de más edad y al 36% de los más jóvenes con una variación relativa del -54%.

Aunque la correlación entre la presencia de población con educación incipiente o nula en los grupos extremos de edad es bastante alta –a mayor incidencia entre los de más edad, mayor incidencia entre los más jóvenes y viceversa-, Brasil y México se distancian del alineamiento. En efecto, ambos países parten de situaciones similares con aproximadamente un 53% de analfabetos funcionales en el grupo de 50 años y más, pero mientras en Brasil la presencia de analfabetos funcionales entre los jóvenes de 15 a 24 años alcanza al 13%, en México -con un decrecimiento intergeneracional más acelerado- dicho valor es inferior a la mitad del brasileño (6%).

En términos comparados, que los países que partieron de situaciones más favorables hayan sido los que más progresaron y que presenten mayores rezagos los que inicialmente estaban peor posicionados da cuenta de un proceso de acentuación de las disparidades entre las naciones latinoamericanos. Esta diversidad de escenarios sociales constituye un desafío original e ineludible para las necesarias y urgentes políticas de educación de adultos.


* El concepto de analfabetismo ha cambiado mucho durante los últimos años. En 1958, la UNESCO definía como analfabeto al individuo que no consiguiese leer o escribir algo simple. Veinte años después, se adoptó el concepto de analfabeto funcional: una persona que aún sabiendo leer y escribir frases simples no posee las habilidades necesarias para desenvolverse personal y profesionalmente. Siguiendo recomendaciones de la UNESCO, en la década de 1990 se comenzaron a divulgar índices de analfabetismo funcional definiendo como analfabetas funcionales a las personas con menos de cuatro años de escolaridad.

Fuentes utilizadas: Argentina - EPH del INDEC; Bolivia - ECH del INE; Brasil - PNAD del IBGE; Costa Rica - EHPM del INEC; Chile - CASEN de MIDEPLAN; El Salvador – EHPM de la DIGESTYC; Guatemala - ECV del INE; Honduras - EPHPM del INE; México - ENIGH del INEGI; Nicaragua - EMNV del INEC; Paraguay - EIDH de la DGEEC; Perú – ENH del INEI; Uruguay - ECH del INE.